¿Bajo qué figura legal comprar una propiedad? ¿Con el nombre de una empresa registrada o a título personal?

Profile Image

Ismael Orrego

¿Bajo qué figura legal comprar una propiedad? ¿Con el nombre de una empresa registrada  o a título personal?

Tus futuros impuestos y responsabilidades pueden verse afectados si compras tu nueva propiedad como una empresa o la compras a título personal. Un contador o un abogado pueden ayudarte a seleccionar la mejor opción. Es común observar que la figura mercantil de una empresa tipo LLC (sociedad de responsabilidad limitada) es la más usada, al menos en Estados Unidos, debido a que:

  • Protege al propietario de posibles demandas relacionadas a la propiedad.

  • Permite deducir los gastos generados por la propiedad.

  • Permite a los dueños evitar la doble tributación.

Ahora bien, ¿es apropiado abrir una LLC por cada propiedad?

Si se encuentran varias propiedades compradas con una sola empresa tipo LLC, una sola propiedad podría exponer a las otras. La sugerencia, decisión y creación de una empresa tipo LLC no reviste ninguna dificultad, sin embargo, es preferible que sea realizada por personal calificado debido a que no es una actividad que un agente inmobiliario esté autorizado a realizar.

Ismael Orrego

Ismael Orrego

 

Soy Ismael Orrego, fundador de Orrego Propiedades, empresa dedicada a la asesoría y valorización inmobiliaria.
Mi objetivo es ayudarte a comprar o vender con claridad, acompañado por información confiable y decisiones estratégicas.

De profesión soy Ingeniero en Prevención de Riesgos y durante años trabajé en el mundo de la construcción como prevencionista. Fue ahí donde conocí el rubro inmobiliario… y me enamoré del proceso de transformar espacios en oportunidades reales.

Desde entonces, me he especializado en el corretaje de propiedades y en tasaciones profesionales, trabajando con empresas multinacionales y formándome constantemente para ofrecer un servicio actualizado, humano y transparente.

En Orrego Propiedades tasamos con datos reales, asesoramos con compromiso y acompañamos cada paso del proceso — porque tomar buenas decisiones requiere más que intuición: requiere respaldo.